Día Internacional de la Niñas

11 de Octubre es el Día Internacional de las Niñas, y aprovechamos para añadir a la visibilización de la necesidad de cuidado de la niña interior que encontramos en las adultas.

El 11 de Octubre se celebra el Día Internacional de las Niñas. Este día fue establecido en 2011 por las Naciones Unidas, con el objetivo es sensibilizar, visibilizar y llamar la atención sobre las especiales vulneraciones de derechos a que se ven expuestas las niñas.

Este día quiere poner énfasis sobre la feminización de la pobreza, la necesidad de aumentar el acceso a la educación de las niñas. Así como sobre las diferentes violencias que sufren las niñas, por el hecho de ser niñas. Los casamientos obligatorios en la infancia,  las ablaciones, las diferentes violencias sexuales, así como la trata, son algunas de las realidades diarias de muchas niñas a nivel mundial.

Aunque estas son las situaciones más impactantes. En el cotidiano de países tanto empobrecidos como más ricos, muchas niñas se desarrollan en sistemas que las limitan. Sistemas que las sexualizan, que las enseñan a ser “buenas, limpias, señoritas”, a ser para los otros, a perderse en el complacer.  Se limita su creatividad y se las enseña a cosas como “esperar el príncipe azul”. Esas niñas, están todavía dentro de las mujeres adultas.

Por esto, en este día, queremos llamar la atención también de las niñas que están en el interior de las mujeres adultas. Nos gustaría aprovechar este día para hacer un llamamiento a escuchar, y cuidar a nuestra niña interior. Esa niña muchas veces habla, sale pataleando, pidiendo amor. En muchas ocasiones se tapa porque molesta, no se le hace caso. Aun así, se manifiesta en inseguridades y falta de autoestima.

Muchas de las violencias del tipo que sea que impactan cuando niñas, permanecen en el interior y sus resonancias aparecen en nuestra vida adulta. Puede que no haya sido nada que “objetivamente” nos agrediera, sino que ha tenido un impacto emocional por como nosotras lo hemos vivido.

Volver la mirada a las emociones de nuestra niña interior. Y de esto nos habla Natalie Idoeta , la cual nos da algunas claves a la hora de mirar hacia la niña interior. Esas claves pasan por prestar atención a las emociones que esa niña reprimió. Algunas preguntas que nos proporciona para mirar al interior:

  • ¿Qué creencias había en tu medio familiar y social sobre las emociones en tu infancia?
  • ¿Qué sucedía cuando te enfadabas?
  • ¿O cuando llorabas por qué estabas triste?
  • ¿O cuando te mondabas de risa?
  • ¿Se permitían las emociones? ¿Cómo sabías que se permitían?
  • ¿Se castigaban las emociones? ¿Cómo?

De esta manera, hoy el día de las niñas queremos dedicarlo a todas las niñas que están en su etapa de niñez, y a todas las niñas que están en el interior de mujeres adultas, emocionalmente dañadas.

Cuidemos a las niñas.

¿Qué es el DIU? Ventajas y desventajas

La anticoncepción es un tema que aparece muchas veces en conversaciones de mujeres. No sabía si este tema es abordado también en círculos masculinos. Sigo sin saberlo a ciencia cierta, aunque por la información que he podido conseguir, parece que no se suele hablar de ello.

Esto para mí ya es un síntoma claro de que lo relacionado con la prevención del embarazo se deja en manos de las mujeres. Y con ello, las asociadas ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual). Aunque, no nos centraremos en esta segunda parte, sino en la primera, en la relacionada con el embarazo, pues el DIU es un método anticonceptivo, y no previene de ETS.

La idea “si no te quieres quedar embarazada, tú, actúa tú” está muy extendida, de hecho, podemos decir que se materializa como realidad cotidiana. Esta afirmación por un lado, manifiesta el poder sobre el propio cuerpo, al mismo tiempo que denota el enfoque patriarcal. Si en cambio, enfocamos las relaciones sexuales como responsabilidad de todas las personas que intervienen, y en las que se establecen acuerdos, todas intervendríamos en la prevención de embarazos.

Aun así, hemos de tener en cuenta que cada persona se manifiesta en este mundo terrenal a través de su cuerpo, y por lo tanto las decisiones sobre el mismo le pertenecen. Esto no elimina la responsabilidad compartida, en las decisiones, en el respecto a las decisiones de otras personas, y en la toma de conciencia de cómo estamos limitadas en nuestras decisiones por una cultura patriarcal interiorizada y manifiesta.

Entre los anticonceptivos que encontramos en el mercado español en la actualidad, el DIU (Dispositivo Intrauterino) es uno de los métodos que las mujeres denominan como “más cómodo”, pues no han de acordarse de tomar la pastilla, de quitarse el aro, de usar preservativo, y les proporciona la posibilidad de liberarse de las hormonas.

Como contrapartida el DIU es un dispositivo mecánico que se introduce en el útero. En caso de no llevar hormonas, está hecho de cobre (algunos casos también plata). Si lleva hormonas, tenemos un dispositivo en el útero que va desprendiendo cierta cantidad de hormonas.

En este artículo quiero dar una mayor información en relación al DIU y poner en evidencia las ventajas y desventajas más enfocadas desde el plano médico actual, así como los posibles problemas que les pueden plantear a las mujeres. 

He detectado mucha confusión entre el DIU de cobre y el hormonal, tanto en las conversaciones que hemos tenido, como en los vídeos de you tube hechos por mujeres que usan o han usado el DIU.

Voy a alcanzar este objetivo a través de las experiencias de 4 mujeres que usan DIU, y abrir varias cuestiones a debate que abordaremos poco a poco.

En este primer escrito  abordaré qué es el DIU, sus ventajas y desventajas. En los siguientes, compartiremos las diferentes partes de la entrevista que realizamos.

Qué es el DIU. Ventajas y desventajas

Según la OMS el DIU (dispositivo intrauterino) es un método de anticoncepción del cual existen dos variables. Por un lado, está el DIU de cobre que es “un dispositivo flexible y pequeño que contiene un asa o cubierta de cobre y se inserta en el útero”. Por otro, encontramos el DIU de levonorgestrel (Lvg) que es “un dispositivo de plástico también flexible en forma de T que se inserta en el útero y libera diariamente pequeñas cantidades de levonorgestrel» [1]

 

 

Ambos son de igual tamaño. Hay otras formas, pero estas son las más comunes.

 

 

La eficacia de ambos en evitar el embarazo es mayor del 99% según la OMS, y como observaciones a ambos métodos esta organización apunta lo siguiente:

DIU de cobre: “Disminuye la frecuencia de cólico menstrual y los síntomas de endometriosis; amenorrea (ausencia de hemorragia menstrual) en un grupo de usuarias”.

DIU de levonorgestrel: “Con el tiempo se reduce la cantidad de sangre que se pierde con la menstruación; disminuyen los dolores menstruales y los síntomas de endometriosis; se observó amenorrea (ausencia de menstruación) en un grupo de usuarias.”[2]

El DIU hormonal es una elección muy común para mujeres que quieren un método más permanente y que no tienen contraindicadas las hormonas. Según un artículo de la revista Diálogos, que publica la Federación de Planificación Familiar sobre el DIU de levonostrogel, este tipo de DIU se comercializa en España en 2001.

Anteriormente, en los años 60-70 del siglo XX que fue cuando se desarrollaron mayormente los DIU (por el desarrollo del polietileno) se crearon DIUs inertes, que sólo estaban constituidos por plástico, y otros activos con diferentes metales como cobre o plata. La introducción de estos metales produjo el aumento de la eficacia, y la introducción de las hormonas algunas mejoras como las referentes al sangrado. [3]

Encontramos por tanto dos tipos de DIU:

  • Inertes, inactivos o no medicados
  • Activos o medicados (cobre, plata u hormonas- gestágenos)

Los DIU de cobre pueden variar según la carga de metal que estos tengan, y hay diferentes marcas en el mercado español:

  • Nova T®: hilo de cobre con núcleo de plata
  • Gyne-T380®
  • Multiload Cu 375®
  • Cu-Safe 300®, también llamado Flexi-T® o Sertalia®. Muy flexible e indicado para nulíparas.
  • GyneFix®, indicado para inserciones posaborto y postparto. Se ancla en el fondo uterino. [4]

Los DIU con hormonas pueden liberar dos tipos de hormonas:

  • Progesterona. Encontrando en el mercado Progestasert®. Obliga a recambio anual pues la cantidad de hormana que libera se agota. No produce aumento de los niveles plasmáticos de gestágenos.
  • Levonorgestrel. El cual se encuentra en el mercado como Mirena®. Este no sólo actúa como anticonceptivo sino que aumenta los niveles de gestágenos, e inhibe parcialmente la ovulación, lo que aumenta su eficacia. A los 5 años se suele cambiar. Y apuntan que se ha comprobado que al retirarlo la “vuelta a la fertilidad es extraordinariamente rápida.”

La forma de actuación de los DIU en general sería la siguiente: “creando una respuesta inflamatoria aséptica del endometrio, con un infiltrado leucocitario endometrial, la aparición de fagocitosis de los espermatizoides y la creación de un sistema desfavorable para la implantación […] los DIU de cobre aporta a todo lo anterior un impacto bioquímico y morfológico sobre el endometrio, con la producción de prostaglandinas, la interferencia del metabolismo del glucógeno y el aumento de estrógenos en la mucosa uterina. Además, los depósitos de cobre en el moco cervical producen de por sí una acción espermicida e impiden la capacitación espermática […]. Los DIU que contienen progesterona añaden a la inhibición de la capacitación espermática e implantatoria una caducidad del endometrio con atrofia glandular. En el caso selectivo del Mirena®, asocia por el paso de gestágenos sistémicos un efecto antiovulatorio«.[5]

  • Ventajas del  DIU Lvng: cantidad de sangrado se reduce. 20% amenorrea. Alternativa a la histerectomía. Se reduce dolor a menstruación. Si se pone después de 40 años no es necesario renovarlo. Se puede insertar y usar durante la lactancia. Reduce riesgo de polipos.
  • Desventajas del DIU Lvng: perforación en momento de inserción. Infecciones pélvicas. Expulsión. Efectos de Lvng a nivel sistémico (cefalea, aumento sensibilidad mamas, acné, depresión. 10% usuarias). Manchado prolongado y reiterado en primeros meses. Elevado precio en farmacias.

En el caso del DIU de cobre, algunas ventajas y desventajas se comparten, habiendo algunas diferencias.

  • Ventajas del DIU de cobre: no lleva hormonas por lo que no existe riesgo de trombosis, y todos los efectos secundarios de los mismos, como puede ser retención de líquidos, alteración piel, entre otros.
  • Desventajas del DIU de cobre: los sangrados excesivos e irregulares. Y las propias compartidas con cualquier tipo de DIU que es el riesgo de traspaso de la pared en la inserción y las infecciones, entre otras. Y también se han descrito cambios emocionales, que aunque también se describen relacionados con las hormonas, en relación con el cobre hay algunas experiencias que hablan de la toxicidad del cobre.

Aquí os dejo una presentación reciente realizada con datos de varios estudios que nos hablan de algunos de los problemas de ambos DIU, y de las posibles incidencias y recomendaciones. Ya que, en este escrito sólo recojo algunas de las ventajas e inconvenientes más destacadas y que se comparten más a nivel médico. Si nos adentramos en estudios más exhaustivos encontraríamos muchos más matices.  Aun así, hemos de poner en evidencia que normalmente no se habla de qué impacto tiene el uso de el DIU en el cuerpo de las mujeres, desde un enfoque más holístico.

Desde espacios como «el camino rubí» o «FeminismoConsciente», se trabaja en el estudio y la difusión de lo relacionado con el Ciclo Menstrual desde una visión holística. También Carmen Valls y Christiane Northrup desde el ámbito médico, también hacen un abordaje más completo y complejo del cuerpo de las mujeres, de losmétodos anticonceptivos y de lo que estos suponen.

La pregunta para mí sería ¿son tan «asépticos» algunos métodos como se expone en el ñambito médico más ortodoxo? ¿hay algunas cosas que no se miran? ¿se incluye la perspectiva de género en estos estudios?

Por lo que he ido revisando en la literatura académica, el DIU se recomienda mucho. “La anticoncepción intrauterina (DIU) es el método con mayor coste efectividad de todos los métodos reversibles de larga duración, y permite dejarlo insertado hasta la menopausia cuando se rebasa la cuarentena.» [6]

En caso de que la mujer no tenga ninguna reticencia con las hormonas, se le va a recomendar principalmente el DIU con hormonas. Lo que se afirma en estudios como este: “El DIU-Lnvg es un método adecuado para las mujeres españolas interesadas en anticoncepción intrauterina y especialmente con sangrado menstrual más intenso, y muestra alto grado de satisfacción y tasa de continuidad. Los efectos secundarios que aparecen son leves, generalmente bien tolerados y pueden persistir durante el primer año. Un cuidado asesoramiento permite una elevada aceptación y tasa de continuidad de este método».[7]

Cuando leo lo de “efectos secundarios leves”, ¿se identifican las emociones como efectos secundarios? Pues hay una parte que me está resultando difícil de encontrar que es cómo se sienten las mujeres en todo el proceso, cuándo se lo ponen y cuándo se lo retiran. ¿Las inflamaciones que producen en el útero y los cambios para evitar la ovulación, o la implantación, son realmente «asépticos»? ¿Qué pasa con las emociones?

En los próximos días iremos respondiendo algunas de las preguntas a través de las entrevistas que realizamos a 4 mujeres. Y también se abrirán nuevas cuestiones.

[1]Información de la OMS (Organización Mundial de la Salud)
[2]y[3]Concepción Martín Perpiñan. DIU: Mitos y realidad.
[4],[5] y [6] F. Soto Blancoa, at.al. El DIU en Atención Primaria.
[7]Patricia Andrés, et.al. Análisis de los costes por inserción del DIU en un servicio especializado. Repercusiones económicas de la satisfacción de las usuarias.
*Casi todos los vídeos de "expertxs" en you tube sobre el DIU son hombres. También las voces en off de muchos vídeos explicativos, también las recomendaciones de "ir a ginecólogOs expertOs". 

 

El DIU, ¿tú lo llevas puesto?

“En lo que respecta a la energía, el útero está relacionado con el sentido de la identidad más íntimo de la mujer y con su mundo interior. Simboliza sus sueños y los yoes a los que le gustaría dar a luz. La salud del útero refleja la realidad emocional interior de la mujer y su fe en sí misma en el grado más profundo.” (Northrup 2010, 232)

En diferentes conversaciones con mujeres relacionadas con los anticonceptivos usados ha salido el tema del DIU (Dispositivo Intrauterino). Al hablar del mismo, se han manifestado malestares que se repetían en diferentes mujeres, con diversas características y en varios momentos.

Estos malestares estaban relacionados con el dolor y molestias que genera su inserción y los días posteriores. La impresión que dejaba en ellas se expresaba en frases como : “si yo llego a saber esto, no me lo pongo”,  “no lo recomendaría”, “no me dieron esta información”.

Son malestares que muestran,  por ejemplo, en un  déficit de información  sobre el DIU. Se «vende» como uno de los métodos más “cómodos” para ciertos grupos de mujeres. Con el DIU no hay que preocuparse del embarazo, no es necesario estar pendiente durante las relaciones o cada día  tomar una pastilla. Ofrece la posibilidad de no hormonarse, y sólo hay que insertarlo y cuando acabe su periodo de actividad, retirarlo. La realidad vivenciada por las mujeres, en ocasiones, no responde a las beneficiosas historias sobre su uso.  Hay veces que ellas  viven una agresión a sus cuerpos, sienten que eso  no era lo que ellas habían consentido.

Mi experiencia como enfermera ha hecho que varias mujeres me hablaran de cuestiones relacionadas con el DIU. Las conversaciones que he tenido a lo largo del tiempo me llevaron a plantearme muchas preguntas.

En primer lugar, me pregunté si sabían realmente lo que se ponían y los riesgos que ello conllevaba.

En segundo lugar, veía que la mayoría de las mujeres que se lo habían puesto ya tenían criaturas, y no quería tener más. De manera que, no entendía porqué la vasectomía no aparecía ni siquiera en las conversaciones al hablar de las posibilidades que vieron antes de ponerse el DIU.

En tercer lugar, cuando me explicaban los síntomas y sus experiencias me preguntaba si se tienen en cuenta las emociones de las mujeres en todo este proceso. La información, la asistencia, el apoyo en relación a los dolores que se presentan. Varias de las mujeres con las que he hablado han tenido dolores en algún momento. Al principio, cuando comenzamos a hablar los niegan, pero cuando les comparto lo que me han dicho otras mujeres, afirman cosas como “ah si, a mí eso también me paso, no fue mucho, pero sí que me dolió en ese momento”. Aquí me cuestionaba sobre la tolerancia al dolor de las mujeres, y sobre contar realmente que les duele, los silencios. Muchas veces hay que hacer “como si nada pasase”, porque poner un DIU es algo rutinario, pues es “supuestamente fácil y normal”, no hay un “permiso” para la expresión del dolor.

“El abuso en la asistencia sanitara […] es un área bastante nueva y complicada de investigación.” (Valls-Llobet 2009, 367)

“La falta de empatía se ha descrito como una forma brusca, ruda y amenazante de imponer los tratamientos, que puede incluso evocar sensaciones de malestar y terror por parte de las pacientes. Se han conocido ejemplos diversos, como el de un ginecólogo que, ante las dificultades que tenía para realizar un examen, gritó a la paciente que por qué contraía la vagina, pues no podía realizar la exploración como él deseaba.” (Valls-Llobet 2009, 377)

En cuarto lugar, casi todas las mujeres con las que he hablado ponen de manifiesto que usan el DIU porque “no les queda otra”. Sino quieren tomar hormonas (en caso que el DIU sea de cobre), estar pendientes de pastillas cada día, o usar preservativo (este rechazo está más relacionado con el rechazo de la pareja-hombre), pues lo que queda es el DIU. Y me preguntaba si no se aborda el uso de anticonceptivos desde la pareja, y sólo se vive como algo individual. Y en caso de no tender pareja, cómo viven las mujeres el que todos los métodos anticonceptivos temporales, excepto el preservativo masculino, estén focalizados en ellas.

“Los anticonceptivos hormonales supusieron en los años 60 del pasado siglo un recurso imprescindible para las mujeres que deseaban planificar sus embarazos. Asumían su responsabilidad, las consecuencias que pudieran tener en su propia biología, la disminución de la libido para muchas, y como decían algunos ginecólogos de la época, «dado que son las mujeres que quedan embarazadas, son ellas las que han de tomar precauciones, no nosotros»” (Valls-Llobet 2009, 144)

De forma que, con todas estas cuestiones me he puesto a leer, escuchar y revisar. He entrevistado a 4 mujeres, con algunas de las cuales ya había tenido conversaciones informales sobre el tema. Además, estoy haciendo una revisión bibliográfica sobre el DIU y la vasectomía.

Con todo lo que estoy encontrando, quiero compartiros en próximas semanas algunas experiencias sobre el DIU y dar luz a las cuestiones que me he ido planteando durante este tiempo.

Ante este tema, me quedo con una frase que leí en Facebook cuya autoría no recuerdo, “si las mujeres son fértiles sólo de 3-5 días al mes y los hombres los 365 días del año, ¿por qué son ellas las que tienen que usar principalmente métodos anticonceptivos?”

La respuesta más directa que se da ante esta pregunta se relaciona con los embarazos, las mujeres son las que tienen la posibilidad de quedarse embarazadas, como vemos en la cita de Carmen Valls-Llobet, es lo que se afirma en muhas ocasiones. Y aquí ya podemos entrar en todo lo que conlleva socialmente esa posibilidad y lo que se ha construido alrededor de ella.

Cada mujer puede elegir el método que más le convenga y que desee, es su elección. Para realizar esa elección deben contar con toda la información pertinente.

 

Northrup, Christiane (2010). Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer. Una guía para la salud física y emocional. Ediciones Urano. Barcelona
Valls-Llobret, Carmen (2009). Salud, cuerpo y género.